Un paseo por las nubes

La vid es generosa. Pide poco y entrega todo. Puede sobrevivir bajo condiciones climáticas hostiles, en suelos áridos y con muy poca agua. Pero en esta época del año, cuando los brotes empiezan a asomar, es tan delicada como un bebé recién nacido. Su peor enemigo es la helada. Una helada puede matar, en medio de la noche, esos pequeños brotes que estaban predestinados a ser racimos.

Algunas complicaciones

Ese día nos levantamos con la peor noticia: para la noche había alerta de heladas. El Zonda a su paso había dejado un clima seco y la entrada de un frente frío sin la humedad necesaria para contrarrestarlo podía ser mortal para nuestra querida vid.

Además, esto significaba que aquellos que están encargados de cuidar los viñedos tendrían una jornada larga de trabajo y una noche en vela monitoreando el clima. Y en el medio de todo, este grupo de amigos tenía planificado visitar viñedos justamente con Luis Reginato, ingeniero agrónomo y Director de Viñedos de Catena Zapata, por ende, responsable por los viñedos de más alta gama de la bodega.

Además de su cargo en la mencionada bodega, Luis Reginato es una de las personas que más ha estudiado el Valle de Uco con el fin de determinar las distintas regiones vitivinícolas del Valle. Fue quien presentó ante el INV los trabajos científicos que se utilizaron para la formalización de las IG (Indicación Geográfica) IG Paraje Altamira, IG Gualtallary e IG Los Chacayes y actualmente se encuentra trabajando en otras dos más que en breve serán presentadas para su aprobación.

En un primer momento pensamos en llamarlo para cancelar, liberarlo de nuestra carga para que pudiera hacer su trabajo con tranquilidad. Pero Luis transformó el problema en oportunidad y nos ofreció acompañarlo en su recorrido por los viñedos para verificar que el operativo anti heladas estuviera bien montado y organizado. GOLAZO. No se nos podía ocurrir mejor programa que ese.

Conociendo el Valle de Uco

El Valle de Uco es un oasis ubicado en el centro oeste de la provincia de Mendoza pegado a la Cordillera de los Andes. Es considerado una de las regiones vitivinícolas más importantes de Argentina y sus condiciones climáticas, geográficas y geológicas lo han convertido en la cuna de los vinos argentinos más premiados en el mundo.

Está integrado por los departamentos de Tupungato, Tunuyán y San Carlos y muchos de los lugares vinculados a los grandes vinos que escuchaste o vas a escuchar nombrar son parte del Valle de Uco: Altamira, La Consulta, El Cepillo, Los Chacayes, Vista Flores, El Peral y Gualtallary entre otros.

Valle de Uco – Fuente: mrwines.blogspot.com

Desayuno de suelos

Para los que amamos el vino, escuchar a Luis es un placer. Así que aquella charla a primera mañana, café de por medio, fue sumamente enriquecedora.

Desplegando planos e imágenes satelitales y con un lenguaje sencillo y claro nos explicó las características de los distintos tipos de suelos, las diferencias entre un cono aluvial y una superficie coluvial, los procesos geológicos ocurridos hace millones de años y cómo impactaron en el suelo de los actuales viñedos.

También nos habló de la influencia del clima, la luminosidad y el agua, todas ellas muy útiles a la hora de intentar entender por qué un vino se expresa de una u otra forma.

Esto recién empezaba y aún faltaba lo mejor: ver en el terreno todo eso que Luis nos había explicado con su computadora. Así que apuramos el desayuno y nos subimos algunos en su camioneta y el resto en nuestro auto alquilado para partir rumbo al Valle de Uco.

A la ruta

Durante el viaje fuimos hablando del tema del día, la posible helada nocturna, por qué era tan importante evitarla y de qué forma se podía reducir el daño.

Cuando quisimos acordar ya estábamos en nuestra primera parada: el viñedo familiar de La Consulta. Allí, en las afueras de la ciudad, Luis y su hermano Pepe Reginato tienen plantado malbec y petit verdot que en parte van a parar a sus vinos Aprendiz y Chaman y el resto venden la uva a distintas bodegas.

Viñedo Chaman en La Consulta

Angélica

Seguimos viaje y nos dirigimos bien al sur del Valle de Uco, concretamente al viñedo Angélica Sur. Ese viñedo tiene la particularidad de contar con su parte norte dentro de la IG Paraje Altamira y la parte sur dentro de El Cepillo. Esto se debe a que el límite sur de la IG Paraje Altamira definido por el INV es el borde del cono aluvional del río Tunuyán, que atraviesa el viñedo.

Angélica Sur

Si bien las distancias son cortas, observando distintas calicatas de uno y otro lado se pueden apreciar grandes diferencias en los tipos de suelo. En este viñedo Catena Zapata tiene plantado chardonnay, malbec, cabernet franc, petit verdot y cabernet sauvignon que van generalmente a sus líneas de vinos de alta gama.

En la recorrida pudimos ver la estrategia que Catena Zapata utiliza para combatir las heladas (al menos en ese viñedo). Alrededor de los cuarteles y dentro de cada cuartel se distribuyen más de cien tachos con combustible. ¿Para qué? Bueno, esa misma pregunta le hicimos a Luis y nos contó que existen distintas maneras de reducir el impacto negativo de las heladas, cada una de ellas más o menos efectivas y más o menos costosas.

Fuego versus hielo

Lo primero que se puede hacer es colocar riego por aspersión. El agua es un estabilizador de temperatura y va a calentar el aire al congelarse. Este método, si bien es bastante efectivo cuenta con la limitante que requiere muchísima agua y lo hace inviable en la zona.

Otro método se basa en la generación de calor para elevar la temperatura ambiente cerca de los viñedos. Para esto, se utilizan fuegos controlados en distintas partes del viñedo.

Durante las noches de alerta por heladas, Luis y su equipo de ingenieros agrónomos montan guardia para monitorear a la distancia y en forma permanente la temperatura ambiente de los viñedos. Y si el pronóstico se cumple, deben ir viñedo a reunirse con los trabajadores que se encuentran apostados en el lugar esperando la orden de encender.

Según como viene evolucionando la temperatura y cuando el riesgo de helada es alto, esto es, cuando la temperatura está llegando a un punto en el que ya se sabe que la helada caerá, dan la orden de encender las hogueras. Esto eleva la temperatura ambiente, evitando de esta manera que la helada se produzca o que su impacto sea menor.

El Cepillo

Mientras recorríamos el viñedo mirando la cordillera podíamos ver con claridad el cono aluvional que dio origen a esa parte del Valle de Uco. Haberlo visto primero en los mapas satelitales que nos mostró Luis y luego en el terreno fue una de las experiencias más enriquecedoras del día.

Luego nos dirigimos al sudoeste, buscando mayor altura al pie de un cerro que dio origen en su base a suelos coluvionales.

En ese lugar bien al sur de El Cepillo, visitamos un viñedo que pertenece a Aleanna (la bodega de Alejandro Vigil y Adriana Catena). Es un viñedo muy joven que aún no está productivo y que tiene plantado cabernet franc y malbec. Es el extremo sur de la superficie plantada en el Valle de Uco, más no se puede avanzar porque no hay agua.

Ya el mediodía había quedado atrás y necesitábamos recargar baterías. Teníamos que almorzar. Con esa intención nos dirigimos a La Consulta, más específicamente a El Cielo, restaurante famoso por sus pastas (imperdible la lasagna) y por ser un punto de encuentro de los consultinos. Luego de hacerle el honor a una muy rica comida casera volvimos a la ruta para seguir nuestra recorrida.

La Consulta

El regreso a la ciudad de Mendoza fue a pura música, con una selección de temas de Rock Nacional que cantamos a viva (y desafinada) voz. Éramos felices, nada nos importaba.

A cenar con amigos…

La rutina en el hotel fue la misma que el día anterior: mini siesta y ducha reparadora y a reencontrarnos con Luis para cenar. A la mesa se sumaron Marsus, dueño de Hon Travel y Eduardo Soler, de Ver Sacrum

Eduardo nos acercó una nueva locura (si, otra más) de la bodega: un clarete que saldrá a la venta en las próximas semanas bajo el sugerente nombre de “Menàge“.

Ojo, no es un rosado. A diferencia de éstos que son elaborados en base a uvas tintas, el clarete es la combinación de dos uvas tintas y una blanca, en este caso, garnacha, syrah y marssanne.

El resultado es un vino ligero, ágil y sutilmente expresivo, con un transitar en boca fluido y una exquisita acidez refrescante. Como dije, una locura más de las que nos tiene acostumbrado Ver Sacrum.

Edu Soler y su Mènage

Luis también trajo algunas etiquetas de su proyecto familiar Chaman: el Chaman Gewurstraminer 2016, uno de mis vinos favoritos del año pasado, el Vuelo del Chaman Viña Los Arbolitos 2013, vinazo de gran cuerpo y sublime elegancia, y el Chaman Semillón para cerrar la cena a pura burbuja.

… y a descansar

La despedida fue con nuestros deseos de una noche tranquila, sin sobresaltos por la helada. Al día siguiente nos enteramos que por suerte (o por nuestros buenos augurios) finalmente la helada fue mucho menos grave de lo que se esperaba.

Las luces del centro de la ciudad invitaban a recorrer sus calles tranquilas y silenciosas. Emprendimos el regreso al hotel caminando mientras repasábamos las vivencias del día.

La generosidad de Luis para compartir con nosotros sus conocimientos, la belleza del Valle de Uco, los viñedos con sus frágiles brotes a pleno, la ruta infinita y la montaña imponente siempre presente, regalándonos su majestuosidad, observándonos y dejándose observar.

Mendoza nos había regalado otro día inolvidable, casi soñado por Ángeles, como si fuera un anuncio de lo que nos esperaba al despertar. Pero eso es otra historia.

Continuará…

Enófilo aficionado que escribe sobre vinos. Bueno, en realidad me los tomo y después escribo. Beber para disfrutar, disfrutar para aprender, aprender para comunicar.
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