De Quijotes y Vinos

La bruma blanca, espesa y húmeda recorre los pasillos del viñedo. Los rayos de sol del amanecer se toman su tiempo para atravesar la densa capa de nubes que reina sobre Vista Flores. Ese escenario blanco y gris resalta aún más los colores amarillos, rojos y ocres de las hojas que esperan su turno para decantar sobre el frío suelo de Finca La Coti.

Finca La Coti

¿Cómo olvidar aquella mágica visita a la finca de hace un par de años atrás? A pesar del frío, de la bruma y de la hora temprana, Federico Mastronardi y su fiel escudero Jesús trabajaron desde temprano para recibirnos. Un círculo de fardos haciendo las veces de sillones rodeaban una improvisada mesa también de fardos cubierta por un mantel blanco y repleta de botellas de vino que esperaban ser descorchados.

Si bien había conocido los vinos de Finca La Coti unos meses antes, llegar a esa pequeña finca perdida bajo la niebla matinal y encontrar ese austero pero acogedor escenario fue más que suficiente para enamorarme de ese proyecto y sus vinos.

Finca La Coti

Los inicios

Tenemos una historia familiar con Mendoza, ya que mi esposa Noemí tiene familia en Tupungato. En 2004 surgió la posibilidad de encarar un proyecto vinculado al vino siguiendo el camino que mis ancestros italianos marcaron en Abruzzo. Originalmente la idea era un pequeño viñedo, pero cuando apareció la posibilidad de la finca de Vista Flores ni lo pensamos.

Federico Mastronardi y los inicios de Finca La Coti.

Finca La Coti es un proyecto familiar en el que, además de Federico y su esposa Noemí, participa también María del Carmen, la hermana de Federico. La finca está ubicada en Vista Flores (Tunuyán) sobre la ruta 92 y al lado de una gran bodega de renombre. Son 12,7 hectáreas de las cuales sólo dos hectáreas son de viña, la mayoría de Malbec y algunas hileras de Petit Verdot, Tannat y Aspirant (tintorera).

Finca La Coti

El armado de la finca fue con mucho esfuerzo y a puro pulmón. Junto con su amigo y enólogo Roberto Zaina armaron primero un vivero con estacas provenientes de Benvenuto de la Serna (hoy Bodegas Bianchi) y en 2009 las dos hectáreas de viña. En 2012 Tuvieron una primera cosecha de 900 kilos que fueron todos a la Cooperativa de Vista Flores y en 2014 elaboraron su primer vino, el Finca La Coti Malbec 2014.

Dos años después de aquella inolvidable visita a la finca, volví a encontrarme con Federico en Vinoteca Mr. Wines. La excusa fue disfrutar de las verticales de sus vinos Finca La Coti y Sabandijas y algunas perlitas más.

Federico y María del Carmen, de Finca La Coti.

Los vinos

Finca La Coti

Fue la primera etiqueta del proyecto. 100% Malbec de la finca propia de Vista Flores elaborado en la bodega Altos de Altamira. Crianza de 9 meses en barricas de segundo y tercer uso de roble americano desde la cosecha 2014 hasta la 2016 y de roble francés a partir de la 2017.

Finca La Coti Malbec 2014: Tanto en nariz como en boca se nota la evolución, donde la madera le ganó la batalla a la fruta. Luego de decantarlo, mejoró bastante pero la conclusión fue que ya había pasado su mejor momento.

Finca La Coti Malbec 2015: Está pasando por un gran momento. Floral en nariz y en boca es equilibrado, destacándose la fruta fresca, una excelente acidez y el aporte justo de la barrica para darle voluptuosidad.

Finca La Coti Malbec 2016: Un año muy lluvioso, lo que complicó el punto de maduración de la uva. El resultado es un vino más liviano y fluido manteniendo esas notas florales en nariz y la frescura en boca.

Finca La Coti Malbec 2017: Es la que actualmente está en el mercado. Es una bomba de fruta con taninos que le aportan textura. Presenta una buena acidez con un final medio. El cambio a barrica francesa lo favoreció ampliamente, logrando un vino más equilibrado con una madera que aporta redondez.

Finca La Coti Malbec 2018: Fraccionado en febrero y con un largo camino por recorrer aún en botella, es el más expresivo en nariz, floral y de fruta roja. En boca es intenso y concentrado con buena acidez y volumen. Cuando salga al mercado, sorprenderá muy gratamente.

Más allá de las diferencias de cada añada, Finca La Coti mantiene un estilo de vinos frutados y florales que reflejan la esencia del viñedo, con una crianza que le aporta complejidad sin perder fluidez. Son vinos con una excelente relación precio calidad.

Sabandijas

Con un poquito más de complejidad que la línea anterior, el Sabandijas es un blend con base de Malbec y que en cada añada cambia el segundo componente. Nace en 2015 a partir de un sobrante de botellas y la posibilidad de hacer un corte. Al igual que en el Finca La Coti, la crianza es de 9 meses en barrica de roble americano en el 2015 y 2016 y a partir de 2017 pasó a barrica francesa.

Sabandijas 2015: Tan sólo 240 botellas para esta primera cosecha. Corte de 80% Malbec y 20% Petit Verdot elaborados por separado y blendeados antes del fraccionamiento. En nariz tiene notas asfálticas, como de caucho quemado. En boca se nota la presencia de la barrica.

Sabandijas 2016: Blend de 70% Malbec y 30% Cabernet Sauvignon de Chacayes. Es el más tímido y raro en nariz. En boca le sentó muy bien la presencia del Cabernet Sauvignon, dándole notas herbáceas y aportándole más volumen y persistencia.

Sabandijas 2017: Blend de 70% Malbec y 30% Merlot de Chacayes. Lo disfruté tanto como cuando escribí esta reseña. Mucha presencia de fruta negra y flores. En boca es sutil con buena estructura y volumen. El Merlot le aporta un agarre muy interesante y, nuevamente, el cambio de barrica americana a francesa favoreció al equilibrio en boca y la predominancia de la fruta en nariz.

Sabandijas 2018: Blend de 70% Malbec y 30% Cabernet Franc de Altamira. Es el más complejo en nariz con notas predominantemente especiadas y floral. En boca es explosivo con muy buen agarre y largo final. El mejor de todos. ¿La mala noticia? Hay que esperar hasta el año que viene para que llegue al mercado.

Las perlitas

Peripecia 2017: Es el más complejo de todo el proyecto. Blend de 60% Malbec, 20% Petit Verdot y 20% Tannat todos de la finca propia, elaborado en Bodega Familia Zaina, 9 meses de crianza en barricas de roble francés de segundo y tercer uso y fraccionado en octubre 2018. Muy buena nariz multicapas que va mutando en la copa. En boca es bien power, con muy buena textura y un final de ensueño. Gran vino.

Finca La Coti Cabernet Franc 2018: Cerramos la degustación con un adelanto exclusivo: un Cabernet Franc 100% Altamira que aún no salió a la venta. Mucha tipicidad en nariz, con notas de pimientos verdes y pimienta. En boca se destaca su textura rugosa, elegancia y largo final. Aún no está definido en qué linea saldrá, pero seguramente esté por encima de la línea Finca La Coti.

Como un Quijote de nuestro tiempos, Federico marchó hacia su lugar en el mundo, Mendoza, persiguiendo un sueño: tener una finca propia, producir sus uvas y elaborar sus vinos. Siempre hay molinos de viento en el camino. Está en nosotros enfrentarlos para seguir avanzando. SALÚ.

Enófilo amateur y apasionado. Quise hacer un blog de vinos y me salió esto.
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